No es un paisaje espectacular, pero trae buenos recuerdos. Fijaros en los contrastes de colores y la luz. Es mi tierra...y le tengo cariño. Han sido cuatro días estupendos que han servido para muchas cosas. Entre otras, para pensar que siempre tienes un sitio donde volver cuando estás cansado.
Este puede considerarse el retiro del guerrero
2 comentarios:
Menos mal. Esta claro que falta te hacía. Además te lo mereces.
Gracias, Jesús. La verdad es que me ha venido de maravilla este descanso
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