martes, 24 de junio de 2008

Tios majos

Necesitamos tíos majos. Es una necesidad nacional, en las empresas, en las familias, en los partidos políticos, en los pueblos, en las ciudades, en los equipos de fútbol. Tíos a quienes se les entienda cuando hablan, no tíos que dicen palabras y frases extrañas, seguramente porque no saben de aquello de lo que están hablando.

Tíos fiables, de los que llaman al pan, pan, y al vino, vino. Y que cuando dicen sí es SÍ y cuando dicen no, es NO.

Tíos educados, que sepan que cuando dicen la verdad, la dicen de modo que el otro no se ofenda, y que sepan que no siempre hace falta decir toda la verdad. Por ejemplo: si la mujer de un amigo nuestro es muy fea, no hay por qué dejar claro el asunto. Siguiendo con los ejemplos, si un colaborador nuestro ha hecho algo mal, no hay por qué decirle la auténtica razón (que es un chapucero), sino que hay que intentar ayudarle para enseñarle, poco a poco, con paciencia, a trabajar bien.

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