lunes, 9 de febrero de 2009

Amigos

Hay veces que sabemos que los amigos nos quieren, pero otros días nos sorprenden. Desde hace algo más de un año, hay uno de estos que me sorprende de manera sistemática. Esto es, todos los días.

Ayer, se pasó por esta casa y dejó la siguiente perla:
"Uno puede permitirse perder, pero no puede permitirse el lujo de perder la lección. De todas las experiencias se aprende, tanto de las buenas como de las malas, lo que en un futuro nos sirve para llegar a ser mejores personas.

Mientras uno actúe siguiendo a su corazón, nunca debe arrepentirse ni mucho menos pedir perdón por sus actos".

Poco más tengo que añadir.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Derrotas

Hay días que te levantas y descubres que has estado haciendo el imbecil con la gente que quieres durante mucho tiempo. No hay problema. Tiene solución. Basta con reconocerlo, pedir perdón y poner los medios necesarios para que no vuelva a suceder. Si lo haces, dejas de ser un insoportable para volver a convertirte en el tío majo que cae bien.

He vivido esa transición. Y es jodida porque cuando estás metido en una burbuja de tristeza, todo te da igual y te comportas como un cretino sin darte cuenta. Pero de repente, algo hace click y te das cuenta. Esos momentos hay que aprovecharlos porque son los que te reconcilian con el mundo.

Es increíble como cuando uno está triste desaprovecha oportunidades estupendas. Ahora las voy a utilizar todas. Sin excepción. Ha llegado el momento de empezar a cambiar cosas. Puede que mi plan inicial no haya triunfado, pero no pasa nada. Tengo la conciencia tranquila: lo he luchado a muerte y he demostrado que me importa.

Además de saber ganar, hay que perder con dignidad y caballerosidad. YO he perdido, pero seguro que las batallas que vendrán las ganaré. De momento, además de mi derrota me llevo la reconciliación con gente querida, que es bastante agradable.

Los espartanos aprendieron de sus derrotas. Yo también.

martes, 3 de febrero de 2009

Sueños

En un sitio que se llama como esta bitácora, los sueños juegan un papel fundamental. Sin ellos, nada de nada. Sin sueños, es imposible cambiar nada, porque son precisamente ellos los que nos animan a hacer historia.

En este sentido, el otro día escuché que todos nuestros sueños pueden hacerse realidad si tenemos el valor de realizarlos. Touché. Ahora sólo me faltan las narices para poner a trabajar en ellos. Y los que leís este sitio, sabéis que ideas no me faltan

lunes, 2 de febrero de 2009

Things looks much better in a circle



Yo lo decía un colega: Las cosas se ven mejor en un círculo. Y prometí poner la mia. Pues aquí va.

viernes, 30 de enero de 2009

Ganar

Una de las características que más aprecio en una persona es la ambición. Creo que es necesaria y un acicate para mejorar cada día en tu vida; ya sea personal o laboral. Hay quien opina que ser ambicioso es malo. Lo siento, no comparto ese pensamiento. Para mi, forma parte de nuestro ser y desarrollada de forma sana, no sólo es buena, sino necesaria.

Yo creo que soy ambicioso. Y lo soy en todas las facetas de mi vida. Quiero hacer las cosas bien cuando trabajo. Quiero ganar cuando juego al fútbol y no me importa enfrentarme a nadie porque me dejaré la piel por hacerlo lo mejor que pueda. A lo mejor pierdo, pero lo haré con la sensación de que he luchado. Y eso deja la conciencia tranquila, que es lo que me permite dormir tranquilo.

En el tema personal, también. Me quedan muchos partidos por jugar, pero el más inminente -el de la chica con la sonrisa más bonita del mundo- habrá que afrontarlo pronto. Y voy a salir a ganar. A dejarme la piel en el campo y hacerlo con todo el equipo. El resultado es incierto, pero a veces hay sorpresas.

jueves, 29 de enero de 2009

Pingüinos

Hace un montón de años, a una especie de aves, les dijeron que deberían vivir en condiciones extremas (80 o 90 grados bajo cero), habrían de buscar comida en mitad de la nieve y un mar helado, tendrían que reoganizarse para sobrevivir. Y lo hicieron. Superaron todo tipo de adversidades, encontraron fortalezas donde no las había y pidieron ayuda sin avergonzarse de ello.

Estos pajaros son los pingüinos árticos. Ayer, después de oir la historia, pensé que quiero ser un pingüino y saber adaptarme a las circunstancias para no venirme abajo y seguir luchando. Y lo voy a conseguir.

lunes, 26 de enero de 2009

Sorpresas

Uno escribe para si mismo sin ninguna intención de ser leído. Cuando empecé este blog invité a unos pocos, pero viendo la poca predisposición retomé esta bitácora como baul donde exponer mis pensamientos más íntimos. De repente, te das cuenta que hay gente que te lee, que te sigue, que sabe muchas cosas sobre ti y, sobre todo, que te sigue queriendo.

Y eso es muy atractivo. Da un poco de vergüenza, pero es muy reconfortante saber que tienes amigos es partes que creías olvidadas. Sé que me leen en Olimpia -Seattle- y Boston, pero no sabía que lo hacían más cerca, en MAdrid.

Me encantaría que todas estas divagaciones las leyera ella -la chica de la sonrisa más bonita del mundo- pero sé que no lo hace. Es una pena porque sería consciente de le que la quiero y le echo de menos. Queda poco para seguir luchando como un espartano; todavía no tengo estrategia, pero la tendré. Y si no, a cuerpo descubierto. Como los espartanos, que quedaron con el cuerpo lleno de cicatrices.