La verdad es que no tengo mucho que decir, no que escribir, pero he visto esta frase y me ha parecido que el blog era un sitio estupendo para ponerla: Siempre se vuelve a los viejos lugares donde uno amó la vida.
LA he leído en un perfil de facebook. Me parece que es de EL Alquimista o algo así. Y me ha hecho pensar. NO sé my bien qué, pero reflexiono sobre lo que ha sido mi vida y lo que puede pasar. ¿Seré capaz de volver a sitios donde amé la vida?
jueves, 24 de septiembre de 2009
lunes, 21 de septiembre de 2009
La vida puede ser maravillosa

Hay momentos en los que te das cuenta de que la felicidad está ahí, justo al ladito de ti y pasas tan rápido que ni te enteras.
Ayer después de que España ganase el Europeo -partidazo- recibí una llamada especial. La mejor que podía recibir en estos momentos. COmentamos la jugada y poco más. Pero fue estupendo porque si alguien te llama entre el final y el himno es que estás en su lista de gente importante (ojo, que esa persona también está en mi lista de winners). Y eso te hace sentir bien, muy bien.
Y esos detalles, esos pequeños matices hacen que la vida sea una cosa maravillosa.
jueves, 17 de septiembre de 2009
Ejemplo
Así, tontín-tonteando, llevamos varios días sin escribir. Muchos más de los que a mi me hubiese gustado y hay cosas que contar. O, por lo menos, sobre las que filosofar.
Espero que ustedes mis lectores no me abandonen si ven que no alimento esta bitácora. Lo haré, pero tengo que encontrar momentos adecuados y temas que me inviten a decir cosas.
El otro día estuve cenando con unos amigos. Y me di cuenta de que serán hiperfelices. Por varios motivos; el primero porque se quieren con locura. Y el segundo porque ella ha sabido perdonar y han sido capaces de darse una segunda oportunidad. Saber perdonar -que no todo el mundo sabe- es un ejemplo del que mucha gente debería aprender. Y ofrecer segundas oportunidades -máxime cuando adoras a alguien- es una muestra de absoluta generosidad. Y ese es el camino de la felicidad. El de la de verdad. La que te ayuda a comerte el mundo a pequeños bocaditos y día a día.
Espero que ustedes mis lectores no me abandonen si ven que no alimento esta bitácora. Lo haré, pero tengo que encontrar momentos adecuados y temas que me inviten a decir cosas.
El otro día estuve cenando con unos amigos. Y me di cuenta de que serán hiperfelices. Por varios motivos; el primero porque se quieren con locura. Y el segundo porque ella ha sabido perdonar y han sido capaces de darse una segunda oportunidad. Saber perdonar -que no todo el mundo sabe- es un ejemplo del que mucha gente debería aprender. Y ofrecer segundas oportunidades -máxime cuando adoras a alguien- es una muestra de absoluta generosidad. Y ese es el camino de la felicidad. El de la de verdad. La que te ayuda a comerte el mundo a pequeños bocaditos y día a día.
domingo, 6 de septiembre de 2009
hoy toca
Hoy toca postear esta canción por mil razones que las personas implicadas saben. Además, es el momento de decir gracias. En mayúsculas y para que se entere mucha gente.
viernes, 4 de septiembre de 2009
Ilusión
No entiendo demasiado a la gente que llega de vacaciones sin ganas de hacer nada. Me ponen bastante nervioso y, además, creo que se hacen un flaco favor. Entiendo que el arrancar puede ser duro, pero una vez que has encendido el contacto, sólo hay que pisar el acelerador hasta el final. Y llegas. Claro que llegas.
Hoy he leído esto. Y me ha parecido una receta muy buena para abordar un año que será complicado. Muy complicado. El tipo dice que para mantener el entusiasmo hay que:
Recordar el por qué de las cosas que estás haciendo
Disfrutar del camino
Motivarse con lo pequeño
Ser conscientes del ahora
Darse un respiro
Y todas estos consejos sirven para ser mejor en el trabajo, pero también para ser mejor en otros campos. Siempre lo de defendido y al ver que otra gente también, me satisface. Ya no soy tan raro como creía
Hoy he leído esto. Y me ha parecido una receta muy buena para abordar un año que será complicado. Muy complicado. El tipo dice que para mantener el entusiasmo hay que:
Recordar el por qué de las cosas que estás haciendo
Disfrutar del camino
Motivarse con lo pequeño
Ser conscientes del ahora
Darse un respiro
Y todas estos consejos sirven para ser mejor en el trabajo, pero también para ser mejor en otros campos. Siempre lo de defendido y al ver que otra gente también, me satisface. Ya no soy tan raro como creía
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Lectura

Este verano he leído un libro que todo el mundo recomienda: La soledad de los números primos. Es una historia de amor triste, muy triste, pero una de las mejores que he leído en mucho tiempo.
Me gusta porque las cosas no son siempre como uno quiere y hay que aprender a vivir con ello. Pero también es necesario luchar y revelarse contra las circunstancias, empujar todo lo que se pueda para demostrar que aunque el mundo se empeñe hay que ponerlo todo, hasta el último suspiro. Sólo así nos quedamos con la conciencia tranquila. Como Mattia, que lo intenta, y eso le otorga una dignidad enorme que lo hace más grande todavía.
lunes, 31 de agosto de 2009
Empezamos
Hemos vuelto. Y con más ganas que nunca. Hemos aprovechado el verano para leer, escribir, viajar, estar con amigos, descansar, ver a gente imprescindible en mi vida...Vamos un buen verano.
Este verano ha tenido una banda sonora. Y me explico. Canciones que han sonado a todas horas y me han recordado a gente muy cercana, que quiero mucho y que me asociaré a este mes. Ha habido momentos que me daban para escribir posts -en algunos casos lo he hecho- pero he preferido no subirlos. He visto imágenes, he leído frases y he vivido situaciones que no me esperaba y que me han hecho disfrutar de un muy buen verano.
A principios de agosto me acordé mucho de esta canción que durante una época pude escuchar cientos de veces
Y después estas dos canciones han sonado durante infinidad de veces. La primera de ellas es un clásico irlandes. En aquel país todo el mundo ha nacido con un instrumento en la mano y es muy típico que haya conciertos en los bares. En Dingle, un pueblín de la costa Oeste de Irlanda, estuve tomando unas pintas mientras un par de señores cantaban canciones típicas irlandesas. Fue bastante emocionante porque eran bastante buenas. En una de las canciones, dijeron "Let me tell you I love you"...y pensé que me encantaría poder decirlo con el mismo cariño que lo hacía la canción.
Y esta última semana no hemos dejado de cantar esta canción. En mitad del mar, tomando copas, disfrutando de las estrellas y pensando en esa maravigliosa criatura. En mitad de ninguna parte te puedes dar cuenta de lo importante que puede ser alguien y no haberselo dicho o demostrado a tiempo
Ahí lo dejo. Y a partir de ahora muchas historias, buenos momentos y, sobre todo, sonrisas. Muchas sonrisas.
Este verano ha tenido una banda sonora. Y me explico. Canciones que han sonado a todas horas y me han recordado a gente muy cercana, que quiero mucho y que me asociaré a este mes. Ha habido momentos que me daban para escribir posts -en algunos casos lo he hecho- pero he preferido no subirlos. He visto imágenes, he leído frases y he vivido situaciones que no me esperaba y que me han hecho disfrutar de un muy buen verano.
A principios de agosto me acordé mucho de esta canción que durante una época pude escuchar cientos de veces
Y después estas dos canciones han sonado durante infinidad de veces. La primera de ellas es un clásico irlandes. En aquel país todo el mundo ha nacido con un instrumento en la mano y es muy típico que haya conciertos en los bares. En Dingle, un pueblín de la costa Oeste de Irlanda, estuve tomando unas pintas mientras un par de señores cantaban canciones típicas irlandesas. Fue bastante emocionante porque eran bastante buenas. En una de las canciones, dijeron "Let me tell you I love you"...y pensé que me encantaría poder decirlo con el mismo cariño que lo hacía la canción.
Y esta última semana no hemos dejado de cantar esta canción. En mitad del mar, tomando copas, disfrutando de las estrellas y pensando en esa maravigliosa criatura. En mitad de ninguna parte te puedes dar cuenta de lo importante que puede ser alguien y no haberselo dicho o demostrado a tiempo
Ahí lo dejo. Y a partir de ahora muchas historias, buenos momentos y, sobre todo, sonrisas. Muchas sonrisas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)